•15 noviembre, 2012 • 2 comentarios

Como decía en la bienvenida, voy a intentar juntar algunas pasiones y, si no juntarlas, al menos, sí dedicarles algún espacio por separado. Por ese motivo había pensado empezar con Theda Bara, actriz que pone rostro a la cabecera y que, si bien hoy en día solo es recordada por cinéfilos de pro, en su día fue una de las grandes del Star System del incipiente Hollywood y la primera Cleopatra que vio el cine. Película, por cierto, desgraciadamente perdida.

Sin embargo, por una (triste) casualidad, me he enterado justo esta mañana de la muerte, el pasado enero, de una grande de la dirección artística y el diseño de vestuario: Eiko Ishioka, creadora de unos diseños absolutamente personales e imaginativos que cargaban de personalidad a cualquier película y/o espectáculo que adornasen.

Eiko destacó siempre con cualquiera de sus trabajos, fuera cual fuese el medio. Así, son especialmente recordados sus trabajos para un Madame Butterfly  y la versión musical de Spider-Man. Ambos para Broadway.

O el vestuario de Varekai, del Cirque du Soleil, donde se produjo una maravillosa sinergia uniendo la creatividad de Eiko y el circo.

No tuvo muchas colaboraciones con el cine, sin embargo sus trabajos son de una calidad incuestionable, marcando por completo el aspecto visual de la película. Dentro de estas hay que destacar The Cell (2000) y The Fall. El sueño de Alexandria (2006).

 

Incluso participó en una película española, Teresa: el cuerpo de Cristo (2007).

Su último trabajo fue Blancanieves (2012), película un tanto irregular pero que una vez más muestra la explosión de imaginación de un vestuario desbordante de excesos.

Sin embargo, la diseñadora siempre será recordada por el vestuario del Drácula de Coppola. Un extraordinario trabajo  que le mereció el Oscar al mejor diseño de vestuario y del que, no en vano, Coppola dijo que era un decorado más de la película.

Una labor de diseño que buscó la inspiración en diversas fuentes, desde el simbolismo de la armadura parecida a un cuerpo humano desollado para un personaje famoso por su crueldad con sus víctimas,

hasta referentes isabelinos, el traje de novia de Lucy,

bizantinos como el traje verde de Elisabeta o las túnicas de los sacerdotes,

románticos, los vestidos de las novias de Drácula,

o de inspiración pictórica, como la túnica dorada de Drácula, claramente sacada de El beso de Kimt.

Aunque, si acaso los dos trajes más reconocidos son dos modelos de los protagonistas , ambos de color rojo, uno de Mina

y el otro, un impresionante kimono-capa de Drácula.

Es difícil generalizar, y aunque puede que no se deba decir que el cine ha perdido la más grande de sus diseñadoras de vestuario, sí está claro que ha perdido a una de las más personales. Una triste noticia la de hoy.

Hello world!

•13 noviembre, 2012 • 1 comentario

Tengo que reconocer que este blog nace como una simple actividad formativa dentro de un curso sobre comunicación y web 2.0. Sin embargo, debo reconocer que me enfrento a ella con ilusión y con las ganas de perpetuar este ejercicio con la esperanza de encontrar a alguien ahí fuera que pueda resultarle interesante seguirlo.

También debo decir que nace con la aspiración de mostrar varios gustos personales, la historia, el cine, la música… ya veremos si por separado o qué guiso hago con tantos ingredientes.

Mientras tanto, bienvenido y gracias por estar ahí.